Valparaíso, con más de un millón 500 mil habitantes,
es el "puerto de Santiago" y el más importante de Chile. El detalle
pintoresco es que cuenta con una red de funiculares, que permiten
subir los cerros que, naciendo cercanos al puerto, están poblados
de coloridas viviendas erigidas en todo lo alto, acaso para observar
el encanto de su bahía y su puerto.
Ciudad al desnudo. Ojos clavados en una urbe influyente en el campo económico y cultural, localizada a 115 kilómetros al noroeste de Santiago, la capital chilena; una urbe que -según recomendación de los viajeros- debe ser descubierta a partir del muelle Prat, donde atracan barcos y lanchas de todas las banderas y tamaños.

El recorrido debe continuar por la Plaza Sotomayor y su monumento a los héroes de Iquique, uno de los combates navales de la Guerra del Pacífico. El rosario de atractivos se extiende y parecen de nunca acabar. Ahí están el Congreso Nacional -antes funcionaba en Santiago- las plazas Victoria, Sotomayor y Aníbal Pinto, el Museo de Historia Natural, el Museo Naval, la Catedral y el Paseo Muelle Barón.
Pero
Valparaíso no es sólo una ciudad; es también
una región con siete provincias (incluido el archipiélago Juan Fernández
y la mismísima Isla de Pascua) y 38 comunas, en las cuales se pueden
desarrollar una serie de deportes de aventuras como andinismo, esquí,
caza y deportes náuticos, entre otros.
De todo y para todos los gustos, en una ciudad porteña, nostálgica y bohemia, en la que hasta las olas del mar parecen componer versos y el viento recita historias lejanas, mientras los funiculares ascienden por milésima vez a los cerros habitados y un hombre -quizá usted- contempla la interminable belleza del Pacífico.