En cualquier época del año, Chile ofrece algo especial a los ojos del turista. En primavera (septiembre a noviembre) Santiago y la zona central del país se muestran espléndidos, mientras que el verano (diciembre a marzo) es ideal para disfrutar de las playas de Viña del Mar y de los parajes naturales del Parque Nacional Torres del Paine, en la Patagonia Chilena.
El invierno (junio a agosto), por su parte, es la época preferida de los amantes del esquí y el snowboard, quienes no dudan en deslizarse en las pistas de esquí de los valles nevados, localizados en las afueras de Santiago, la capital del país.
En general, el clima chileno varía en cada región geográfica. En el norte, donde se extiende el famosísimo desierto de San Pedro de Atacama, los días son cálidos (27° C promedio en verano y 22° C en invierno) y las noches extremadamente frías (pudiendo descender hasta -0° C).
La región central, Santiago, presenta un clima mediterráneo, con lluvias entre mayo y agosto, siendo la temperatura promedio anual de 14° C; mientras que el viento, la lluvia y la nieve son fenómenos cotidianos en la Tierra del Fuego y la Patagonia Chilena.
En la isla de Pascua el clima está influenciado por los vientos y las corrientes marinas, siendo la temperatura promedio anual de 20° C, con lluvias breves durante todo el año, siendo mayo el mes con mayores precipitaciones pluviales.
De otro lado, en el archipiélago Juan Fernández la temperatura promedio es de 15,4° C y una humedad relativa del 76,5 por ciento. La mejor época para visitar Chile Insular, es de octubre a febrero, cuando las lluvias decrecen considerablemente.