En el llamado verano antártico la temperatura varia entre dos a 0 °C, mientras que en el invierno desciende a menos 50 °C.
Una peculiaridad climática del Polo Sur, es que durante el verano los días no tienen noche, aunque la situación es diametralmente opuesta en el invierno.
Las visitas turísticas a la
Antártida se realizan en el verano (noviembre a marzo), cuando las condiciones del tiempo son favorables. Sin embargo, en cualquier momento se puede presentar una tormenta de hielo. Su duración es variable e impide el despegue de las aeronaves.
El resto del año, las condiciones del tiempo hacen imposible el acceso de turistas.